ATENCION: el siguiente post puede herir su sensibilidad, padres recientes, catolicos o susceptibles, abstenerse.
Dibujo por Lucas Penedo. http://flickr.com/photos/lookz/
Escribir un libro puede resultar difícil, plantar un árbol aburrido y tener un hijo la destrucción de la propia vida. Pero hay gente que todavía valora la paternidad como lo que verdaderamente es: un buen negocio. Es sabido que en la vejez las únicas personas que seguirían al lado nuestro son los hijos, los amigos se habrán ido o se habrán muerto. Entonces, cuando ya no podemos levantarnos de la silla de ruedas por miedo a caernos y desconectar el respirador artificial, no acordaremos que alguien nos tiene que devolver un favor.
Aunque traer un niño al mundo puede tener sus grandes consuelos. Hígados, riñones, pulmones y corazones sanos para el viejo. "cuidalo de drogas, nunca lo reprimas" dijo el flaco Spinetta, tienen que estar sanos y dispuestos, sino todos esos órganos pueden terminar en otras manos.
Y a no olvidar que el niño puede empezar una carrera y alimentar nuestro ritmo de vida auto destructivo cuando se acaben las jubilaciones de nuestros padres. Cada criatura es un futbolista, político o administrador de empresas en potencia. Por eso, es necesario que cada progenitor descubra ese talento y lo explote desde temprana edad, los vómitos y los pañales pueden convertirse en oro, a llevar al niño a todo tipo de clases.
Esta es solo una pequeña luz de esperanza para quien ha tenido la desgracia de traer otro ser humano a este mundo que ya no sabe como quitárselos de encima. Así que antes de tomar cualquier decisión, piense a futuro.
Nota del Autor: El texto aquí presente no refleja, en su totalidad, el pensamiento del quien les habla (Algunas cosas han quedado afuera por merito absoluto del asco)
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